En el último trimestre del 2017 la economía peruana creció 2,2%, que fue su ritmo de expansión más bajo desde el verano del 2015. Sin embargo, de acuerdo con las últimas proyecciones de Scotiabank, este verano sería más dinámico y la actividad económica nacional crecería en torno al 3%.

Esta aceleración respondería, en primer lugar, a un incremento en la producción de los sectores primarios. Así, por ejemplo, el banco señaló que el último tramo del 2017 estuvo golpeado por la postergación de la segunda temporada de captura de anchoveta, que inició el 7 de enero de este año. Ello -indica- dejaría de restar al PBI.

“También prevemos que continúe la evolución positiva de la producción agrícola, en la medida que se normalicen las condiciones climáticas y por un efecto base positivo, pues durante el primer trimestre del 2017 se vio afectada por el Fenómeno El Niño”, apunta.

Por otro lado, para los sectores no primarios no se espera una aceleración, sino que mantengan el dinamismo de finales del 2017. El sector construcción continuaría liderando el crecimiento en base a
la inversión pública y a la gradual recuperación de la inversión privada, prevé el Scotiabank.

Finalmente, los sectores con un panorama más opaco son el de comercio y la manufactura no primaria (la industria de más valor agregado), que tendrían “crecimientos por debajo del promedio del PBI”; arrastrados por la relativa debilidad del consumo privado.